Productores de Limache apuestan por la asociatividad para cultivar tomates sustentables

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on TumblrEmail this to someone

20160115_105348

Productores de Limache apuestan por la asociatividad para cultivar tomates sustentables

  • Al partir su tercer año de ejecución, el Grupo de Transferencia Tecnológica (GTT)  Tomates, iniciativa de Corfo, intermediada por Fedefruta, difunde prácticas para la producción sustentable, fortaleciendo además la asociatividad entre tomateros limachinos.

La producción del tomate en Chile es una industria fuerte donde la expansión del mercado es constante, y donde manejar tecnologías innovadoras puede marcar diferencias en la rentabilidad de los productores de tomates. A desarrollar estas prácticas es lo que están apostando un grupo de 14 agricultores a partir de sus experiencias en el Grupo de Transferencia Tecnológica (GTT) Tomates de Limache, que ya va por su tercer año de ejecución.

La metodología GTT, intermediada por Fedefruta y ejecutada por Allende Consultoras, ha estado encargada en estos 3 años de difusión tecnológica a los agricultores, de permitir realizar avances en la adopción e implementación de prácticas agrícolas sustentables. Una de estas prácticas tecnológicas es la construcción de invernaderos que ocupa la tecnología del doble techo, con una capa de aire que aísla y permite ventilar, baja la presión de plagas y de enfermedades, herramientas que no se utilizaban hace 6 años.

 Además de este invernadero de alta tecnología, el productor Gabriel López adoptó el uso del magnesio en la fertilización de los cultivos de forma innovadora para mejorar la productividad en su predio en Lo Chaparro, Limache. “El método del magnesio lo ocupaba en el inicio del cultivo como agregado no más, pero ahora se partió con el uso del magnesio en todas las etapas, hasta el final, y el resultado es una mejor calidad de fruta y de planta. El magnesio tiene que ver con la oxidación, hace mantener con mejor tejido a las plantas, da esa pigmentación de verde más intenso, manteniendo la planta más verde hasta el final y, por ende, más sana”.

Uno de los puntos fuertes del programa ejecutado por el asesor Hernán Allende ha sido la cohesión entre los agricultores, quienes son empresarios del mismo tamaño, lo que generó más confianza y voluntad de asociarse para enfrentar como grupo las exigencias del mercado. Augusto Grandón, uno de los productores beneficiarios que- al igual que Gabriel López- viene de una tradición familiar del tomate de Limache, afirma que con el GTT “empezamos a ver otras tecnologías, empezamos a ver cosas nuevas, cómo plantan en otros lados. Así ves las cosas de otra manera y tenemos más información”.

Además, señala que en este negocio es un deber estar reinventándose constantemente como zona productora, entendiendo cuáles son los desafíos del tomate ahora, como por ejemplo la ampliación del mercado, donde se cosecha en lugares tan lejanos como Angol, y las fluctuaciones de precio. “Esto nos obliga a reinventarnos, desde que adquirimos el compromiso con el GTT nos juntamos más, conversamos entre nosotros, nos apoyamos, nos llamamos, nos visitamos, ya no somos tan cerrados. Hay muchas cosas que se pueden ajustar cuando hay una unión”.